¿Qué es la liquidación del IVA?
La liquidación del IVA es un proceso clave en la gestión fiscal de cualquier empresa, por lo que es imprescindible entenderlo en profundidad.
Desde Gestoría Pastor vamos a explicarte qué es, cuándo se liquida y cómo se liquida, además de ver un ejemplo práctico para que no te quede ninguna duda.
¿En qué consiste la liquidación del IVA?
Es el proceso mediante el cual una empresa debe calcular y pagar el impuesto correspondiente sobre sus ventas y compras dentro de un período determinado. La empresa debe declarar el IVA que ha recaudado de sus clientes (IVA repercutido) y el IVA que ha pagado a sus proveedores (IVA soportado).
La diferencia entre ambos montos es el importe que deberá pagar, o en su caso, la cantidad que puede compensar o solicitar como devolución.
El IVA se calcula de forma que las empresas no deben asumir el coste de este impuesto, sino que actúan como intermediarias entre los consumidores y Hacienda. El proceso de liquidación del IVA varía según el régimen fiscal en el que se encuentre la empresa y el tipo de IVA que se aplique a sus productos o servicios.
¿Cuándo se liquida el IVA?
Se debe liquidar periódicamente y las empresas deben presentar dicha liquidación en los plazos que establece la Agencia Tributaria. Según la actividad económica de la empresa y el volumen de su facturación, la liquidación puede ser mensual, trimestral o anual.
Liquidación trimestral
En general, las empresas que no superan ciertos umbrales de facturación deben presentar una liquidación de IVA trimestral. En este caso, deberán presentar los modelos correspondientes (como el modelo 303) cada tres meses, lo que les permite realizar el pago o solicitar la devolución del IVA.
Los plazos de presentación y liquidación de IVA para cada trimestre son los siguientes:
- 1er trimestre: del 1 al 20 de abril.
- 2º trimestre: del 1 al 20 de julio.
- 3er trimestre: del 1 al 20 de octubre.
- 4º trimestre: del 1 al 20 de enero del siguiente año.
Liquidación anual
En algunos casos, las empresas también pueden optar por realizar una liquidación de IVA anual. Esto depende del régimen fiscal y el volumen de negocio. El IVA anual permite hacer un ajuste global de lo pagado y lo repercutido durante el año. Este tipo de liquidación se realiza en los primeros meses del año siguiente, con el modelo 390.

Aquí te contamos qué es el IVA deducible.
¿Cómo se liquida el IVA?
El proceso de liquidación de IVA implica comparar el IVA repercutido (el que cobras a tus clientes) y el IVA soportado (el que pagas a tus proveedores). Si el IVA repercutido es mayor que el IVA soportado, tendrás que pagar la diferencia a Hacienda. Si, por el contrario, el IVA soportado es mayor que el IVA repercutido, podrás solicitar la devolución de la diferencia.
Pasos para liquidar el IVA
- Calcular el IVA repercutido: Este es el IVA cobrado en las ventas. Se calcula aplicando el tipo impositivo correspondiente a las ventas que se han realizado en el período.
- Calcular el IVA soportado: Este es el IVA pagado en las compras. Se calcula aplicando el tipo impositivo correspondiente a las compras que la empresa ha realizado en el mismo período.
- Restar el IVA soportado al IVA repercutido: Si el IVA repercutido es mayor que el IVA soportado, la diferencia es la cantidad que la empresa debe pagar a Hacienda. Si es al revés, la diferencia puede ser solicitada como devolución.
Liquidación de IVA trimestral: Ejemplo práctico
Para entender mejor este proceso vamos a ver un ejemplo muy sencillo. Supongamos que una empresa ha tenido el siguiente comportamiento en un trimestre:
- IVA repercutido: 3.000 € (por ventas realizadas).
- IVA soportado: 2.000 € (por compras realizadas).
En este caso, la empresa deberá pagar la diferencia entre ambos, es decir, 1.000 € (3.000 € – 2.000 €). Este es el monto que se debe declarar y pagar a Hacienda en el modelo 303.
Aclaramos, los 3.000 € y los 2.000 € corresponden a los impuestos sobre ventas y compras. En este caso, la empresa vendió por valor de 14.285,71 € sin IVA, y el 21% supuso 3.000 €. Por otro lado, la empresa gastó 9.523,81 € (nuevamente sin IVA), y el 21% nos da esos 2.000 €.
La liquidación del IVA es un aspecto fundamental en la gestión fiscal de cualquier empresa, ya que permite cumplir con las obligaciones tributarias y mantener la operativa legal del negocio. Entender cómo se liquida el IVA, cuándo se liquida y qué implica este proceso es clave para evitar problemas con Hacienda. Si quieres que te ayudemos con este proceso, contacta con nosotros aquí.
