¿Qué diferencia hay entre el CIF y el NIF?
Es habitual usar los términos CIF y NIF en el entorno fiscal y administrativo, y sin embargo, muchas personas siguen sin entender bien si existen diferencias, si ambos siguen existiendo, y cuál debemos usar cuando hablamos de una empresa.
Desde Gestoría Pastor vamos a hablarte de la diferencia entre CIF y NIF, y todo lo que necesitas saber al respecto.
¿Qué es el NIF y el CIF?
Lo primero que debemos hacer es entender qué es cada término y a qué se refiere.
- CIF: Se utilizaba hasta hace unos años para referirnos al número identificativo de las personas jurídicas (empresas y entidades).
- NIF: Es el código asignado a personas físicas y jurídicas para identificarlas a efectos tributarios.
Los dos términos se han utilizado durante décadas, hasta que la legislación española introdujo cambios. En concreto, la entrada en vigor del Real Decreto 1065/2007, momento en que el término CIF pierde oficialmente su uso. Todas las personas jurídicas (incluyendo empresas, asociaciones, fundaciones, etc.) pasan a identificarse mediante el NIF.
El CIF queda, por tanto, obsoleto. Sin embargo, a día de hoy muchas personas lo utilizan informalmente.
Diferencia entre NIF y CIF
Como hemos visto, la principal diferencia radica en su vigencia.
- Nombre completo: CIF es el acrónimo de “Código de Identificación Fiscal”, mientras que NIF lo es de “Número de Identificación Fiscal”.
- Vigencia: el uso de CIF quedó obsoleto en 2008, mientras que el NIF sigue siendo válido.
- Uso: CIF hacía referencia únicamente a personas jurídicas. NIF se utiliza tanto para jurídicas como físicas.
- Normativa actual: El NIF es obligatorio para facturar, declarar y operar con la AEAT, sustituyendo al antiguo CIF.
En este artículo te contamos qué es el modelo 111 AEAT.
En resumen, si antes necesitabas identificar una empresa, emitir una factura o darte de alta en Hacienda, usabas el CIF. Hoy en día ya no, debes utilizar el NIF.
¿Cómo es el número de identificación fiscal de una empresa?
Después de ver la diferencia entre CIF y NIF, vamos a hablarte de la estructura de este último.
El NIF tiene el mismo formato que tenía el CIF, es decir, se compone de una letra inicial, y ocho dígitos. La letra nos indica el tipo de entidad, de tal manera que la A es para sociedades anónimas, la B para sociedades limitadas, etc.
Por tanto, el NIF tiene la misma forma y función que tenía el CIF en el pasado.
En definitiva, es muy habitual encontrar conversaciones donde todavía se sigue hablando del CIF de una empresa, y es que es un término que ha calado, y que nos permitía diferenciar rápidamente la persona física de la jurídica. No obstante, debes tener claro que actualmente es incorrecto y solo se utiliza un término: NIF.
Esta es la principal diferencia entre el CIF y el NIF, pues a efectos formales, hemos visto que sigue la misma estructura. Si tienes más dudas sobre aspectos fiscales o contables, no dudes en contactar con nosotros para que te ayudemos personalmente.
