¿Cuáles son las Diferencias Fiscales entre Leasing y Renting?
Si tu empresa necesita equipamiento o un vehículo, es fácil que te hayas preguntado: ¿qué es mejor, leasing o renting? Dos opciones con sus propias ventajas e inconvenientes, y que vamos a detallarte a continuación.
Desde Gestoría Pastor vamos a hablarte de la diferencia entre leasing y renting fiscalmente, y te ayudamos a entender cuál es la mejor opción para tu empresa.
Leasing y Renting: Diferencia principal
Antes de entrar en el ámbito fiscal, hay que aclarar cuál es la diferencia entre leasing y renting desde un punto de vista puramente funcional:
- Leasing: Es un contrato de arrendamiento financiero. Implica el pago de cuotas por el uso del bien, con opción de compra cuando termine el contrato. Es habitual en la adquisición de vehículos y maquinaria.
- Renting: Es un arrendamiento operativo, es decir, se paga una cuota fija por el uso de un bien (incluyendo los servicios asociados como el mantenimiento, seguro, asistencia…), pero no hay opción a compra.
Como ves, la diferencia más importante es que el leasing te ofrece la opción de comprar el bien una vez terminado el contrato, mientras que el renting es un alquiler clásico, de principio a fin. Eso sí, hay diferencias a nivel contable y fiscal, de las que vamos a hablarte a continuación.
Diferencia entre Leasing y Renting fiscalmente
Ahora vamos a analizar las principales diferencias que encontrarás a nivel fiscal, y que autónomos y empresas deben conocer para tomar una elección bien informada.
A nivel de tratamiento contable y deducción fiscal:
El leasing se considera una operación financiera, por tanto el bien forma parte del inmovilizado de la empresa. La empresa deducirá fiscalmente tanto la parte proporcional de intereses como la amortización del bien.
El renting se trata como un gasto del ejercicio y las cuotas se registrarán como gasto mensual, sin que el bien figure en el activo. Es deducible siempre que el bien se utilice para la actividad empresarial.
Aquí puedes leer nuestro artículo sobre la diferencia entre deducir y desgravar.
En cuanto al IVA soportado:
En el leasing, el IVA se aplicará sobre el valor total del bien, pero se repartirá proporcionalmente en las cuotas. Se puede deducir el IVA si el bien se destina a la actividad económica.
En el caso del renting, el IVA también es deducible, siempre que el bien se utilice para fines profesionales. En este caso, sin embargo, al incluir servicios añadidos, parte del IVA podría no ser deducible si se destina parcialmente al uso privado (un ejemplo sería en vehículos).
Respecto a la duración mínima del contrato:
En el leasing, para beneficiarse de la deducción acelerada (es decir, poder amortizar el activo), el contrato debe tener una duración mínima. Lo habitual suele estar alrededor de los 2 años para bienes muebles, y 10 años para inmuebles.
Por otro lado, en el renting no existe un período mínimo exigido. Si una empresa quiere actualizar su flota de equipamiento cada poco tiempo, esto supondrá una clara ventaja.
Renting o Leasing para empresas: ¿Cuál elegir?
Ahora vamos a ayudarte a elegir cuál es mejor opción en según qué casos:
- Si quieres comprar el bien en el futuro, y aprovechar ventajas como la amortización acelerada, el leasing es tu opción.
- Si buscas una gestión sencilla, cuotas estables que incluyan el mantenimiento y servicios, y no quieres comprar el bien, escoge el renting.
En definitiva, el renting ofrece una simplicidad contable y es práctico en bienes de rápida obsolescencia o uso temporal; el leasing es ideal para quedarte con dicho bien y aprovechar las amortizaciones.
Ya hemos visto la diferencia entre leasing y renting fiscalmente hablando. Antes de tomar una decisión, te recomendamos que analices tus necesidades a medio y largo plazo. Si quieres que te ayudemos con la contabilidad y fiscalidad de tu empresa, contacta con nosotros aquí.
