¿Qué Diferencia hay entre Deducir y Desgravar?
Habrás escuchado decenas de veces los términos deducir y desgravar, a veces de forma intercambiable e incluso incorrectamente. Y sin embargo estos términos hacen referencia a dos ventajas fiscales muy distintas.
En Gestoría Pastor te hablamos de la diferencia entre deducir y desgravar, además de darte algunos ejemplos para que no quede duda.
¿Qué Significa Deducir?
Cuando hablamos de deducción, nos referimos a restar un porcentaje a la cantidad de impuestos que tenemos que pagar. A menudo las empresas pueden deducirse impuestos por los bienes y servicios que adquieren y que están estrechamente relacionados con su actividad.
Un impuesto se calcula sobre un monto total, la base imponible. Con la deducción reduciremos el total de impuestos que vamos a pagar, pero no la base imponible.
Un ejemplo:
Una empresa ofrece servicios de catering y para ello hace un gasto en materia prima y mercancías, con la que elaborará las comidas. Este gasto le supone 10.000 euros más el IVA, que en este caso será de un 10% (100 euros) ya que los alimentos para nutrición humana tienen un tipo reducido.
El empresario podrá deducirse el IVA asociado (los 100 euros), de forma que solo pagará los 10.000 euros de la materia prima.
Aquí puedes leer nuestro artículo sobre qué es la planificación fiscal.
¿Qué Significa Desgravar?
Hablamos de desgravar cuando los beneficios fiscales recaen directamente sobre la base imponible y no sobre los impuestos, de forma que se hará una resta sobre esta base, y por tanto los posteriores impuestos que se calculen sobre ella serán inferiores. Esta es la gran diferencia entre deducir y desgravar.
Un ejemplo:
Tenemos un ingreso anual de 21.000 euros. Esta cifra será nuestra base imponible. Actualmente el tramo del IRPF que se nos aplica por estos ingresos será un tipo impositivo del 30% (en realidad pagará un 19% de los primeros 12.450 €, el 24% del siguiente tramo hasta los 20.200 € y el 30% de los 1.800 € restantes).
Si nuestra base imponible fuese inferior a 20.200, afrontaríamos solo dos tramos de IRPF, el de 19% hasta los 12.450 € y del 24% hasta los 20.200 €. Para ello nos abrimos un plan de pensiones.
La aportación máxima anual es de 1.500 €, y la principal ventaja fiscal es que desgrava. Es decir, se restará sobre nuestra base imponible de 21.000, quedando 19.500, y por tanto afrontando únicamente los tramos mencionados del 19% y el 24%, y evitando así el del 30%.
Aunque ambas suponen un beneficio fiscal y una rebaja de los gastos que afrontamos, la principal diferencia entre deducir y desgravar es que una impacta en la base imponible y otra en los impuestos directamente. Ambas son muy buenas herramientas que nos pueden rebajar la carga fiscal y que deben contemplarse en una buena planificación. Si quieres saber más sobre este tema o necesitas que te asesoremos en tu caso particular, recuerda que puedes contactar con nosotros aquí.
